Malas Costumbres

En aquellos años en que daba sus primeros pasos el Sistema de Transporte Colectivo, mejor conocido como Metro, todo funcionaba de maravilla. Además de que lo ocupaban menos personas que hoy y por lo mismo no había contratiempos, los anuncios colocados estratégicamente avisando “no traspase la linea amarilla”, “no fumar”, “todo abuso será castigado”, “asiento reservado”, “no tocar la barra guía”, etc., sí han surtido efecto y han sido efectivo sus mensajes.


Hoy en día, la mayoría de éstos mensajes se siguen respetando. Quizá los pusieron sin mucha fe, y pensaron que no se iban a respetar. Decimos ésto porque no pusieron otros anuncios que hoy hacen falta, como: “camine por su derecha”, “prohibido el comercio ambulante”, “no dar bebidas alcohólicas al conductor”, “prohibido lanzarse a las vías”, “recorrase a lo largo del anden”, “haga caso al policía , “no subir los pies a los asientos”, “recorrase a lo largo del tren, no se quede en la puerta”, “no obstruya las entradas cuando llueva”, “prohibido entrar con pistolas”, “prohibido matar gente”, etc., y un montón de anuncios, que si se hubiesen colocado desde aquellos años, en éstos momentos no estaríamos sufriendo dichos problemas.
Es por eso que hoy queremos analizar algunos errores que, nosotros cómo usuarios, cometemos a diario y que si no dejamos de hacerlo se nos va a quedar como mala costumbre así como muchas cosas en éste País.

Error del S.T.C.

Primero queremos comenzar con la mala costumbre de no tomar nuestra derecha ó de no seguir las instrucciones para circular dentro de las instalaciones del S.T.C.
Es el caso de el problema de circulación que existe en la estacion OCEANIA.
Como todos sabemos, ésta estación sirve para transbordar de la Linea que corre de Politécnico a Pantitlán y de la Linea que va de Buenavista a Ciudad Azteca.

Para pasar de una linea a otra, de por sí sólo hay dos escaleras y éstas son extremadamente angostas. Lógicamente cuando llega uno de los dos trenes (ó los dos al mismo tiempo) de la Linea Amarilla (Politecnico-Pantitlan) éstas dos escaleras se abarrotan hacia arriba, sin permitir bajar a los pasajeros que vienen de la Linea B (Buenavista-Ciudad Azteca), o a la inversa: Cuando llegan los trenes de la Linea B, obstruyen las escaleras hacia abajo.
En ésta estación es evidente que no se pudo construir unas escaleras más anchas, ya que el mismo anden es muy angosto y no hay espacio para más.
¿Cual sería la Solución para que hubiera una mejor circulación de los usuarios?

Se nota que al colocar dos escaleras se buscó el que los usuarios ocuparan una para subir y otra para bajar. ¿Se solucionó el problema en los primeros días de su construcción? No.
De hecho el mismo S.T.C. provocó el problema al colocar mal los anuncios correspondientes: Al bajar la escalera puso el anuncio de “Correspondencia Politecnico-Pantitlan”, dando a entender así que podemos bajar por ahí. En la misma escalera pero al subir, puso el anuncio de “Correspondencia Buenavista-Ciudad Azreca”, dando a entender así que podemos subir por ahí. Provocando así un tremendo caos ya que los de arriba no pueden bajar y los de abajo no pueden subir. Y en la otra escalera ¡Puso los mismos anuncios! ¡Y el mismo caos!

Remedio en vano

Hace algunos meses se quiso poner fin a éste problema: Se pinto en el piso del pasillo, para bajar al anden de la correspondencia Politécnico Pantitlán, una serie de flechas y unas lineas como “carriles” para que la gente pueda saber por cual escalera debe bajar y por cual no bajar, de esa manera se ocupa una escalera para bajar y una para subir; Algo parecido a las puertas de la cocina de un restaurante: por una de ellas se sale y por la otra se entra. Sencillo.

¿Ahora sí se resolvió el problema? Tampoco. Los que pasamos por ahí no tomamos en cuenta las nuevas indicaciones. Creemos que las flechas amarillas son un adorno más de la estación y que las lineas amarillas que tratan de dirigirnos fueron puestas ahí, por que alguien no tenía que hacer y las pintó.
Aquí está otra mala costumbre nuestra: No hacemos caso de las señales ni siquiera cuando son para nuestro beneficio. Preferimos circular como las manadas de animales, aventando nos y queriendo pasar primero. Yo me pregunto: ¿Que pasaría en el caso de una emergencia? A veces en un caso así, resultan más muertos y heridos por el pánico que por la emergencia.
Si ud. circula por ahí, tome en cuenta las señales y baje ó suba por donde indican las flecha y lineas. No empuje y seda el paso a las demás personas, demuestre su educación. Si surgiera alguna emergencia, no ocupe las escaleras ya que para entonces estarán repletas y será peor si nos aferramos a subir ó bajar.

Mala costumbre dentro del tren

Millones de personas se transportan a diario en el Metro, desde muy temprano en las mañanas hasta que termina el día. Suben y bajan, entran y salen, vienen y van hombres mujeres y niños que se dirigen a miles de lugares en éste D.F. y area Metropolitana.
Muchos de ellos viajan por poco tiempo en el metro pero hay muchos más que lo ocupan varias veces en el día, gastan más de un boleto de Metro.
De todas maneras llega un momento en que las personas se cansan y tratan de “ganar” un lugar desocupado al subir a los trenes. La mala costumbre a la que nos referiremos es la de algunos (casi siempre son jovenes) que se sientan en el piso dentro del tren. ¿Usted que opina? ¿Se les debería prohibir sentarce en el piso?
Nos dirigimos a las normas escritas en el reglamento del S.T.C. y notamos que NO dice expresamente: “No sentarse en el piso dentro de los trenes”. Pero si dice que nadie debe obstruir el libre paso de los usuarios. Y ésto es precisamente lo que hacen los que se sientan en el suelo ya que ocupan más espacio del que debieran.
Obviamente estamos hablando de las horas pico en donde se ocupa todo el lugar disponible en los trenes, cuando están vacios no estorban a nadie.

Otra mala costumbre   

Yo diría que además de ser una mala costumbre es un delito, es una agresión en contra de nuestra propiedad, como lo es el Metro.
No sabemos quienes lo hacen (yo nunca los he visto), pero encontraron la manera de rayar todos los vidrios de los trenes, los vidrios de los dispositivos de los extinguidores, todo lo que tenga vidrio. Nos preguntamos y quisiéramos preguntar a un psicólogo ó a un sociólogo ó a quien corresponda: ¿Porqué lo hacen?
¿Será que en su casa todos los vidrios están rayados?
Esta es una mala costumbre que lejos de ayudarnos ó ayudar a los demás, nos perjudica y pone en evidencia ante los demás pueblos, que somos un pueblo mediocre y que nuestra mente no da para más. En éste caso pagamos justos por pecadores.